COLGAJOS - CIRUGÍA PLÁSTICA

La cirugía reconstructiva cuenta con técnicas de reparación de tejidos como la técnica de colgajos y sus distintas variaciones. Los colgajos están indicados para cubrir extensiones de tejido mal vascularizado, reconstruir el grosor de los párpados, labios, orejas, nariz y mejillas, almohadillar las protuberancias óseas e intervenir a través de una herida para reparar estructuras subyacentes.


¿Qué son los colgajos cutáneos?

El colgajo consiste en tejido celular subcutáneo y piel que se moviliza desde una parte del cuerpo a otra, y que mantiene en todo momento un pedículo vascular o punto de unión al organismo con fines de nutrición.

El colgajo debe entenderse como una porción de tejido vivo que se separa de su situación original y que mantiene una conexión llamada pedículo vascular, por medio del cual se alimenta de irrigación sanguínea, hasta que reciba vascularización de su zona receptora.

La técnica de colgajos puede ser de particular interés para aquellos pacientes que han sufrido remoción de tejidos por cáncer.

Estos pacientes pueden presentar defectos graves, de gran extensión o muy evidentes en tejidos como la boca, la mandíbula o el cuello, entre otros. En estos casos se hace necesario el uso de técnicas quirúrgicas para reconstruir los tejidos heridos.


Ejemplo de un procedimiento para tratar un tumor maligno con la ténica de cogajos faciales.

Fotografías de un Tratamiento con Colgajos en la Nariz



En cirugía reconstructiva existen distintos procedimientos que sirven a la reposición de tejidos. Cada método tiene ventajas, desventajas y limitaciones. En el tratamiento de reconstrucción de colgajos se debe tener en cuenta:

El colgajo debe ser más o menos cercano al defecto.
El colgajo debe tener suficiente tamaño y volumen para cubrir el defecto.
El territorio cutáneo del colgajo debe tener una textura adecuada.
El estado general del tejido del colgajo propuesto es importante. Cuando ha existido irradiación o traumatismo previo aumentan las probabilidades de frustración.


En cada caso se deberá calcular la elasticidad, la movilidad y el aporte sanguíneo en cada diseño quirúrgico.

Características de los colgajos en el postoperatorio

Color y textura
La piel de un colgajo mantiene su color y su textura originales con poco o ningún cambio. Es por esto que los colgajos deben tener una textura adecuada. Colgajos que provienen del cuello o la cabeza serán los indicados para reconstrucción en el área de la cara.


Volumen
El volumen del colgajo debe adecuarse a la zona de destino. Crecimiento de pelo y secreción sebácea Tanto en lo relacionado al crecimiento de pelo como a la secreción sebácea, un colgajo conserva las mismas características que tenía el lugar de origen.


Crecimiento de pelo y secreción sebácea
Tanto en lo relacionado al crecimiento de pelo como a la secreción sebácea, un colgajo conserva las mismas características que tenía el lugar de origen.


Sensibilidad y sudoración
La sensibilidad y sudoración desaparecen inmediatamente después de trasladar un colgajo, pero generalmente retornan al cabo de un tiempo variable.


Durabilidad
El colgajo con buena capa de grasa aportará a las prominencias óseas una cobertura duradera.


Crecimiento
El colgajo se desarrollará en proporción al grado de crecimiento corporal.


¿Es necesaria la hospitalización?
¿Qué tipo anestesia se utiliza?
¿Qué duración tiene el procedimiento?

Estos procedimientos son generalmente ambulatorios y se pueden realizar con anestesia general o local según cada caso. Tiene una duración aproximada de 2 a 4 horas.