La mentoplastia: decisiva para devolverle la armonía al rostro
Tener un mentón poco definido o muy prominente se ha convertido en motivo de consulta obligada para miles de colombianos que ven afectadas su autoestima y su confianza, ya que esta parte de la cara, la terminación de la mandíbula o barbilla, es uno de los rasgos más importantes.
Para corregirlo, la cirugía estética tiene a disposición de los pacientes la mentoplastia, uno de los procedimientos quirúrgicos más comunes, para que mejoren su aspecto físico mediante la reducción o el aumento de la barbilla, y con él, su satisfacción personal.
Jorge Alberto Espinosa Reyes, cirujano plástico especializado en estética reconstructiva señala que hay dos tipos de cirugía. Mentoplastia de retroceso y de avance.
En ambos le devuelve armonía al rostro, corrigiendo el mentón en función de la cara de cada paciente.
Primero que todo es importante realizar un análisis de la barbilla y medir su relación con el resto del rostro. Para la de avance se requiere del implante de una prótesis, por lo general de silicona, y para la de retroceso, se realiza una incisión hasta llegar al hueso para tallarlo y conseguir el volumen que se requiere, de acuerdo con la proporción de la cara”.
Finalmente se aplican unos puntos de sutura dentro de la boca, en el caso de la modificación ósea, o bien bajo la barbilla, en el caso de la prótesis, para cerrar la pequeña incisión realizada.
“Un buen candidato para esta intervención es una persona físicamente saludable, sicológicamente estable y realista, es decir, que desee mejorar, mas no perfeccionar su apariencia. Antes de decidirse a someterse a una mentoplastia es importante que el paciente piense cuidadosamente en sus expectativas y se las comunique al cirujano plástico”, expresa Espinosa Reyes.
La edad también es un factor que se debe tener en cuenta. Muchos cirujanos plásticos prefieren no realizar la mentoplastia a jóvenes entre los 13 y los 15 años de edad, sino hasta que hayan terminado su desarrollo, alrededor de los 15 años en las jovencitas y un poco después en los jovencitos. Porque es importante considerar el proceso de ajuste social y emocional de un joven, y cerciorarse de que someterse a la operación es algo que ellos desean, no sus padres.
La cirugía demora de una a dos horas y es ambulatoria. Sin embargo, los procedimientos de modificación de la estructura ósea del mentón podrán requerir que el paciente se interne por más tiempo. Se puede realizar con anestesia local o general, dependiendo del grado de complejidad del procedimiento y de lo que el paciente y el cirujano prefieran.
La mayoría de los pacientes sometidos a una mentoplastia puede regresar en uno o dos días a sus tareas normales, y en una semana a las de tipo sedentario. Sin embargo, pasarán algunas semanas antes de que se recupere completamente.
Fuente: Terra
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