La información de esta página y de sus vínculos no se debe considerar un consejo médico si no ha habido una consulta en persona, que incluya la historia clínica y examen físico.
La mentoplastia es una de las técnicas más practicadas y de mayor satisfacción dentro de la cirugía plástica facial. Mediante el aumento del tamaño del mentón el rostro adquiere el balance necesario para lograr una apariencia armónica y más juvenil.
Un mentón muy pequeño se puede corregir mediante un procedimiento ambulatorio único o al mismo tiempo con otras intervenciones como la de nariz. Esta cirugía se adelanta colocando un pequeño implante a través de una incisión intraoral (dentro de la boca), o en el cuello debajo del mentón donde queda adecuadamente camuflada.
En la mentoplastia el cirujano utiliza un implante de silicona que resulta muy natural a la zona del mandíbula. La cirugía es muy breve y se hace bajo anestesia local con mínimas incomodidades.
El aumento de esta zona del rostro causa un cambio dramático y de alta satisfacción en los pacientes, aún más cuando se acompaña de una rinoplastia.
Candidato a una Mentoplastia
Ocurre con frecuencia que la gente puede percibir que existe algo dentro de su cara que quiere modificar pero no sabe exactamente qué o cómo.
Muchos pacientes acuden a consulta con el cirujano plástico facial porque quieren afinar su nariz, o enderezarla, o tal vez practicarse una cirugía de párpados. Pero es sólo cuando pueden observarse a sí mismos, en el estudio fotográfico por computador, que comprenden que, aumentando un poco el mentón, pueden crear cambios definitivamente positivos en su rostro.
Una terminación mandibular poco pronunciada debilita la apariencia y personalidad del individuo. Un mentón del tamaño apropiado a la estructura facial crea el balance necesario para brindar un aspecto de mayor carácter, lozanía y naturalidad.
La mentoplastia puede mejorar significativamente su imagen. No obstante, es importante que usted tenga expectativas realistas en cuanto a los resultados y hable franca y abiertamente con su cirujano sobre lo que espera obtener.
El Dr.Espinosa acostumbra realizar un cuidadoso examen visual y fotográfico por computador para analizar su estructura ósea y la forma en que se realizarán las modificaciones. Adicionalmente, le ordenará algunos exámenes de laboratorio para estudiar su historia clínica y comprobar su buen estado físico antes de la cirugía.
El cirujano realiza una incisión intraoral (dentro de la boca), por la cual introduce el implante de silicona que adapta al contorno de la mandíbula. La incisión se cierra con una sutura mínima, la que se reabsorbe por sí misma después de algunos días. También es posible realizar la incisión bajo el mentón con una herida muy pequeña que queda camuflada bajo la mandíbula.
Esta es una intervención que habitualmente puede durar entre 30 minutos y hora y media cuando se trata de un procedimiento único. Si adicionalmente se están realizando otro tipo de operaciones, el tiempo en sala de cirugía puede variar.
Una vez terminada la intervención usted despertará tranquilo y sin dolor. Es posible que después de unas horas tenga algunas molestias que pueden ser controladas con los medicamentos formulados. Usted podrá sentir algo de inflamación en la zona del mentón y sentirá su cara un poco inflamada lo cual es completamente normal. Es importante que usted planee con anticipación el día de su cirugía y tenga a su lado una persona de su entera confianza, que le ayude a regresar a su casa y cuide de usted por lo menos el primer día de su postoperatorio. Se recomienda quedarse en cama con la cabeza levantada con el fin de disminuir la inflamación.
Usted podrá regresar a sus labores habituales después de dos días. No obstante, podría suceder que aunque se sienta bien, aún persista una algo de inflamación. Desde el primer momento usted notará un cambio evidente en su rostro. Es posible que pasen varias semanas hasta que la inflamación permita comprobar los cambios reales. Sin embargo, día a día usted notará cambios importantes que le llenarán de satisfacción. Algunas veces los resultados finales se perciben sólo después de algunos meses, tiempo que requiere el cuerpo para alcanzar su completa mejoría.
Cuando mis pacientes vienen a consulta con el ánimo de verse más jóvenes o perfeccionar su armonía facial, muchos saben que la mejoría en el contorno mandibular, que incluye la intervención de la papada y del mentón, puede tener un efecto determinante.
De acuerdo a mi experiencia como cirujano plástico facial y otorrinolaringólogo, un pequeño cambio en el cuello puede hacer que una cara luzca con más vitalidad.
Por ello, personas que no sufren de sobrepeso pueden parecer obesas debido a la acumulación de grasa debajo de la mandíbula.