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La Ptosis Mamaria
La ptosis mamaria es la caída o descenso progresivo de los pechos.
Es absolutamente natural que el paso del tiempo transforme los senos de la mujer. Factores como los cambios hormonales, los embarazos, la lactancia o la obesidad, además de la gravedad pueden favorecer la ptosis mamaria.
Contrario a las mamas elevadas y turgentes, la ptosis mamaria se caracteriza por el descenso de los órganos mamarios, pérdida de turgencia y localización baja efectos producidos por la falla o deterioro de los mecanismos de sostén de los tejidos o debido a que la magnitud de la estructura es superior a la capacidad de los tejidos para soportar el desplazamiento.
Los senos o las atractivas prominencias femeninas, en realidad resguardan las glándulas mamarias cuya estructura glandular no posee musculatura capaz de responder al ejercicio físico. Es por esto que todo esfuerzo por ejercitar esta zona puede resultar desilusionante.
Algunos consejos para contrarrestar los efectos de la ptosis mamaria:
Use sujetador o sostén todo el tiempo que pueda. La ayuda que brinda este método de soporte retrasa los efectos de la gravedad sobre los senos.
Asesórese en la elección de un buen sostén, que brinde el soporte que usted necesita y que a la vez permita que las mamas se acomoden sin excesiva presión.
La ptosis o caída de los senos ocurrirá de todas formas con o sin implantes.
Si bien muchas mujeres prescinden del sostén luego de una operación de senos con implantes, lo aconsejable sería la utilización del sujetador.
Trate de mantenerse en el peso que le corresponde según su talla.
Las constantes subidas y bajadas de peso inciden en el deterioro de las estructuras de sostén de las mamas.
La lactancia es toda una experiencia asombrosa para madre e hijo. No se prive de este placer por temor a perder la forma de sus pechos. Las mamas y las mamás están diseñadas y dispuestas para la lactancia.
Evaluación de los senos y ubicación del pezón
La distancia que existe entre la horquilla esternal, o hueso prominente a la altura del cuello, y la areola-pezón, indica la altura de los senos en cada mujer. Para el prototipo de nuestras mujeres esta distancia suele encontrarse entre 18 y 20 cm. En mujeres muy altas esta distancia aumenta a 21-22 cm; y en las mujeres pequeñas de talla baja 17 a 16,5 cm sería la medida promedio.
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En el consultorio, la evaluación muestra diferencias entre ambos senos, esto se encuentra dentro de lo normal si tenemos en cuenta que el cuerpo humano no es perfectamente simétrico.
La mayoría de mujeres encuentran con sorpresa que uno de sus senos es ligeramente diferente del otro.
Otra medición importante es la referente a la distancia o espacio de separación de los senos entre sí.
Esta medida es diferencial y obedece a la forma del tórax femenino, ya sea este estrecho o ancho. En posición horizontal, recostada sobre la espalda, la posición de los senos determina el espacio apropiado entre ellos. Los senos no deberían desplazarse lateralmente o hacerlo sólo con una diferencia de 2-3 cm.
En la evaluación para la realización de una mastopexia, la altura del pezón en relación con el nivel inframamario es definitiva en el diagnóstico del procedimiento. Si el pezón se encuentra claramente por debajo del nivel inframamario, estando la paciente en posición erecta, no es posible lograr el contorno mamario adecuado con la simple implantación de la prótesis mamaria.
Además de la ubicación del pezón, el cirujano procede a otras mediciones para determinar el volumen que hay que corregir, la nueva posición de la areola-pezón, la situación y forma de los senos en relación con la talla y peso, las preferencias de la paciente y su estilo de vida.
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